Tres grandes alianzas de empresas están trabajando afanosamente por conseguir que su (supuestamente) abierta plataforma software para teléfonos móviles sea adoptada por el mayor número de fabricantes. La batalla por controlar el marco en que se desarrollen las futuras aplicaciones para dispositivos móviles, PDAs y Netbooks ha comenzado, según la noticia que publica Frobes.com, con este bonito epígrafe: “Yes, Android devices are coming. So are Symbian and LiMo Gadgets.”
Para entender este artículo hay que repasar la reciente evolución de los teléfonos móviles. Hasta no hace mucho, el móvil te permitía hablar, enviar mensajes cortos SMS (y su variante multimedia, MMS), jugar a juegos más o menos tontos, llevar una agenda de contactos, y navegar por ciertas páginas creadas normalmente por el operador móvil. De un tiempo a esta parte, el móvil es algo más. Entre las nuevas y sorprendentes capacidades, nos encontramos con:
- Correo electrónico, particular o de empresa.
- Navegador de Internet.
- Lector de noticias y feeders RSS.
- GPS.
- Reproductor MP3 y MP4.
- Mensajería instantánea (IM).
El enorme potencial de mercado que se abre a quien controle las aplicaciones capaces de ofrecer todas estas funcionalidades es incalculable. La posibilidad de tener una plataforma abierta que combine un sistema operativo open source con una API y unas herramientas de desarrollo de aplicaciones con capacidades avanzadas serán la llave de este mercado. Pero hay demasiados contendientes. Por un lado, Google ha creado la OMA (Open Mobile Alliacne) para desarrollar Android y venderlo como el sistema operativo abierto para teléfonos móviles. En paralelo, la LiMo Foundation y la Symbian Foundation trabajan para sacar al mercado una plataforma abierta para dispositivos móviles antes de que acabe el año 2009. ¿Quién será el caballo ganador?
Frente a estos esfuerzos de “libertad”, los mayores fabricantes de soluciones cerradas pueden tener que replantearse su estrategia. RIMM (Blackberry), Apple (iPhone) y Microsoft (Windows Mobile) tienen gran penetración en el mercado, pero la fuerza del código abierto y del desarrollo compartido es brutal. Quién sabe, quizá acabemos viendo un iPhone corriendo Android.
No hay entradas relacionadas.






